Símbolo notable de la ciudad de La Habana y una de las grandes edificaciones de toda Cuba, además de Monumento Nacional de Cuba.
Su cúpula es una de las mayores del mundo. Además es de una gran riqueza arquitectónica, con líneas puras y bellas proporciones. Y esta ornamentado con gran suntuosidad.
Es la fortaleza en pie más antigua de Las Américas. Data de mediados del siglo XVI.
Hoy en día alberga un museo de maquetas navales e instrumentos de navegación. Así como una impresionante maqueta de la misma fortaleza en forma de estrella de 4 puntas.
Construido a finales del siglo XVI, el Castillo de los Tres Reyes del Morro, que se aprecia en la entrada a la bahía de la ciudad, es desde su concepción un símbolo destacado de La Habana. El faro data del siglo XIX.
Levantado a finales del siglo XVI, fue ganador de un Premio Nacional de Conservación y Restauración.
La fortaleza más moderna, pues data de mediados del siglo XVIII. Es la mayor fortaleza de Cuba y de toda América construida por España.
Pequeño templo en estilo neoclásico de principios del siglo XIX, hogar de grandes lienzos de esa época. Además tuvo una influencia considerable en la arquitectura cubana y en la de los países vecinos. Asimismo, en la plaza de las Armas, donde se encuentra, abundan obras plásticas, escultóricas y ornamentales variadas.
Concebido a principios del siglo XX con cánones del eclecticismo, una cúpula en su cima como corona y exteriores memoriales.
Se trata de un museo clave para comprender el patrimonio político e ideológico de las guerras cubanas. Además, alberga piezas históricas y artísticas de finales del siglo XV hasta la actualidad.
Cruzando la avenida de las Misiones, encontramos 2 museos de Bellas Artes:
Construida en el siglo XVIII en estilo barroco, la Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada posee varias tumbas y objetos de personajes ilustres. Tanto en La Habana como de Cuba. Además en la plaza que la circunda encontramos algunas de las mansiones coloniales más destacadas de La Habana.
Armonizada por valiosas construcciones coloniales del siglo XVII al XIX, con una gran unidad estética. En ella encontramos también el Palacio de los Condes de Jarucoque, que cuenta con amplias galerías.
En la actualidad Paseo de Martí. Se empezó a construir finales del siglo XVIII.
Basta con caminar de un extremo a otro para hallar numerosas construcciones y monumentos escultóricos de La Habana Vieja.
En ella encontramos el convento homónimo del siglo XVIII que incorpora muchos objetos religiosos de carácter histórico.
Joya de la arquitectura barroca, convertida hoy en museo de arte religioso. Y en sala de música de cámara y coral.
La cuna de la Revolución Cubana y del culto a las figuras que la impulsaron: como José Martí, el precursor, Che Guevara y Camilo Cienfuegos.
Un lugar que sin duda es placentero de visitar para mezclarse con los cubanos, respirar la brisa marina y disfrutar de espectaculares atardeceres. Aunque no tenga una carga histórica tan relevante como los ya mencionados.